Olvida las cosas de antaño; ya no vivas en el pasado. ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no te das cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto y ríos en lugares desolados. (Isaías 43:18-19)
Recibe este 2026 con una fe firme en tu corazón, confiando en que las promesas del Señor escritas en Su Palabra se cumplirán en el tiempo perfecto, para bendecir tu vida y para que Su nombre sea glorificado.
Mira hacia adelante con esperanza, sabiendo que todo lo que suceda este año obrará para bien porque amas al Señor. Fija tu mirada en Jesús, tu Señor y Salvador, y edifica tu vida sobre Él, que es la roca firme que te sostiene. Ninguna tempestad podrá destruir lo que está cimentado en Su amor y en Su verdad.
Este es un tiempo en el que Su misericordia se extiende sobre ti, y no debes tomarla a la ligera. Dios te está dando la oportunidad de acercarte a Él con un corazón sincero, arrepentirte, amarlo profundamente y buscarlo como quien busca un tesoro.
Es tiempo de amar, servir y bendecir a otros a través del Espíritu Santo que mora en ti.
Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia te hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos. (1 Pedro 1:3)
Tu Padre te ama con amor eterno y tiene pensamientos de bien para tu vida. No permitas que el enemigo tome control de tu mente con pensamientos de derrota, duda, miedo o desánimo. Elige renovar tu manera de pensar y desechar todo aquello que te aparte del amor de Dios.
Pídele sabiduría para caminar conforme a Su voluntad, para que todo lo que hagas sea de Su agrado y tu vida sea prosperada conforme a Sus propósitos.
Enséñame a contar bien mis días, para que mi corazón adquiera sabiduría. (Salmo 90:12)
Tú coronas el año con tus bondades, y tus carretas se desbordan de abundancia. (Salmo 65:11)
Cree que en este nuevo año recibirás la bondad del Señor en cada área de tu vida; en tu alma, tu cuerpo, tu familia, tus proyectos, tus sueños y en cada promesa que Él ha hablado sobre ti. Confía en que suplirá todas tus necesidades conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús, y que cada día tu fe será fortalecida.
Por mi parte, yo estoy a punto de ir por el camino que todo mortal transita. Ustedes bien saben que ninguna de las buenas promesas del SEÑOR su Dios ha dejado de cumplirse al pie de la letra. Todas se han hecho realidad, pues él no ha faltado a ninguna de ellas. (Josué 23:14)
Dios es fiel a Su Palabra. Cree como una niña que confía plenamente en la promesa de su Padre, porque Él no miente ni se arrepiente; todo lo que ha dicho, lo cumplirá.
Alaba, alma mía, al SEÑOR y no olvides ninguno de sus beneficios. (Salmo 103:2)
No olvides Sus bondades. Reconoce Su mano en cada paso de tu caminar y honra Su Santo Nombre con gratitud y adoración.
Resplandece, mujer
Camina este nuevo año confiada, sostenida por la gracia del Señor. Que tu corazón descanse en Su fidelidad y tu alma se llene de esperanza viva.
No estás sola; Dios va delante de ti, abre caminos en el desierto y hace brotar ríos en los lugares más secos de tu vida.
¡Feliz año nuevo!



