No estás sola: el amor eterno del Padre te sostiene

Recuerda que el amor del Padre es eterno, que en Jesús hay salvación, y que el Espíritu Santo te acompaña, guía y consuela en cada etapa de tu caminar.

Fe y Crecimiento

Resplandece Mujer

December 16, 2025

No estás sola: el amor eterno del Padre te sostiene

¿Cómo te sientes hoy?

¿Sientes que Dios te ha abandonado? ¿Que no se acuerda de ti y que estás luchando sola?

El Padre hoy te recuerda que Él es fiel a sí mismo y a Sus promesas, y te dice con ternura:

“¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho y dejar de amar al hijo que ha dado a luz? Aun cuando ella lo olvidara, ¡yo no te olvidaré!” (Isaías 49:15)

Te amo tanto —dice el Señor— que envié a Mi Hijo amado para dar Su vida por ti. Él limpió tu pecado con Su preciosa sangre, y en Su nombre tienes todos los derechos de hija. Eres profundamente amada.

“Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo el que cree en Él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” (Juan 3:16)

No estás sola. Yo estoy contigo. Deja que Yo luche por ti.

“Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad.” Por lo tanto, gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo. (2 Corintios 12:9)

Déjate guiar por Mí. Yo te llevo por el camino correcto; no permitiré que te desvíes ni a la derecha ni a la izquierda.

“Confía en el Señor de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas.” (Proverbios 3:5–6)

Yo conozco tus batallas. Sé los sufrimientos que enfrentas. Mi Santo Espíritu vive en ti para consolarte y derramar Mi amor en tu corazón.

“Y si el Espíritu de Aquel que levantó a Jesús de entre los muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de Su Espíritu, que vive en ustedes.” (Romanos 8:11)

Descansa en Mí. Solo Yo puedo dar descanso verdadero a tu alma.

“Vengan a mí, todos los que están cansados y cargados, y yo les daré descanso.” (Mateo 11:28)

Pídeme todo lo que necesitas. Muchas veces no recibes porque no pides creyendo verdaderamente que Yo soy tu proveedor. Yo te daré aquello que esté de acuerdo con el propósito que tengo para ti.

“Cualquier cosa que ustedes pidan en mi nombre, yo la haré; así será glorificado el Padre en el Hijo. Lo que pidan en mi nombre, yo lo haré.” (Juan 14:13–14)

Quiero que me seas fiel. Camina en integridad y obediencia. Yo derramé Mi sangre para que seas libre y recibas todas las bendiciones que el Padre ha determinado para ti.

“Sepan que el Señor honra al que le es fiel; el Señor me escucha cuando lo llamo.” (Salmo 4:3)

Yo soy tu Pastor y cuido de ti. No temas, porque siempre estoy a tu lado.

“El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes pastos me hace descansar. Junto a tranquilas aguas me conduce; me infunde nuevas fuerzas. Me guía por sendas de justicia, haciendo honor a su nombre. Aun si voy por valles tenebrosos, no temeré ningún mal, porque Tú estás a mi lado; tu vara y tu bastón me reconfortan.” (Salmo 23:1–4)

Yo soy tu refugio. He dado órdenes a Mis ángeles para que te protejan a ti y a tu familia dondequiera que vayan.

“Ya que has puesto al Señor por tu refugio, al Altísimo por tu protección, ningún mal habrá de sobrevenirte, ningún desastre llegará a tu hogar. Porque Él ordenará que Sus ángeles te protejan en todos tus caminos; con Sus propias manos te sostendrán para que no tropieces con piedra alguna.” (Salmo 91:9–12)

Te amo con amor eterno.

“Con amor eterno te he amado; por eso te sigo con fidelidad.” (Jeremías 31:3)

Por tanto, vuelve tu corazón a Mí.

“Arrepiéntanse y vuélvanse a Dios, para que sean borrados sus pecados, y vengan tiempos de descanso de parte del Señor.” (Hechos 3:19)

Recuerda que el amor del Padre es eterno, grande y poderoso. Él se encarnó para dar Su vida por ti, para sacarte de la cautividad y librarte de la muerte eterna. Es en Jesús, el Nombre sobre todo nombre, que únicamente puedes ser salva.

Estás en este mundo cumpliendo una misión, porque eres parte de Su propósito eterno. Y no estás sola: Su Santo Espíritu vive dentro de ti, para guiarte, fortalecerte y consolarte, si tú se lo permites.

Se te ha dado libertad para escoger, pero cuando decides rendirte con un corazón obediente al Padre, todas estas promesas se hacen tuyas.

Que el Señor te bendiga y te guarde.

Testimonios de lectoras

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